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Medicina Preventiva para la Mujer

Te ayudamos a cuidarte

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¿En qué consiste?

La salud no consiste sólo en sentirse bien hoy, sino también en saber que nos sentiremos bien mañana. La mejor manera de poder disfrutar de esa tranquilidad, es hacerse regularmente chequeos de salud que nos indiquen nuestro estado de salud y adoptar las medidas necesarias en casos de detectar alguna anomalía. 

La medicina preventiva, por tanto, tiene como objetivo principal prevenir y evitar la aparición de enfermedades o detectarlas de forma precoz y así conseguir detenerlas o controlarlas de forma adecuada y con el menor riesgo para la salud.

Los programas de medicina preventiva aportan la adopción de una serie de medidas que intentan evitar los factores de riesgo que puede provocar la enfermedad, un estilo de vida saludable.

Por otro lado, los chequeos son unas herramientasque permiten valorar y establecer medidas preventivas que permitan evitar la aparación de una enfermedad y su tratamiento precoz. Éstos consisten en un conjunto de acciones médicas que comprenden las consultas médicas, exámenes físicos y pruebas diagnósticas necesarias para detectar alteraciones de salud.
 

¿Qué beneficios tiene?

El principal beneficio que supone la Medicina Preventiva es la detección temprana de patologías y por tanto iniciar los tratamientos de forma más rápida y con mejores expectativas de recuperación.

Chequeo ginecológico

Es recomendable que sigas controles ginecológicos periódicos, aunque no tengas ninguna enfermedad. No se establece una edad determinada para empezar a acudir al ginecólogo, pero se aconseja hacerlo desde la adolescencia para resolver dudas sobre el ciclo menstrual, anticoncepción y/o después de iniciadas las relaciones sexuales.


La visita al ginecólogo de forma periódica ayuda a prevenir tanto el cáncer de mama, como otro tipo de tumores de origen ginecológico (ovarios, cérvix y útero). En la visita del ginecólogo se realiza una exploración del aparato genital y se realizan los siguientes controles y pruebas:

Citología del cérvix: se trata de recoger una muestra para analizar las células. Es muy importante para detectar las lesiones previas al cáncer de cuello uterino, y así poderlo tratar a tiempo. Se aconseja realizarla periódicamente.
Ecografía ginecológica: se trata de una prueba de imagen que permite ver el útero y los ovarios y, así, poder detectar cualquier posible alteración.
Mamografía: se trata de una radiografía de las mamas que se utiliza para detectar posibles tumores. Normalmente se indica a partir de los 40 años, o antes si hay antecedentes familiares directos de cáncer de mama, o bien cuando la mujer se nota alguna alteración en las mismas. En caso de sospecha de cáncer de mama, siempre hay que confirmarlo o descartarlo con una punción o biopsia en la mama/s afectada/s.
BAV - biopsia asistida por vacío: Existen diferentes tipos de biopsias (punción con aguja gruesa, punción aspiración con aguja fina,  o biopsia asistida por vacío (BAV). Ésta última, más compleja técnicamente, se realiza con anestesia local y guiada por resonancia magnética y permite obtener muestras muy fiables con un solo orificio cutáneo realizado con una aguja que utiliza un sistema de succión al vacío. Presenta la ventaja de poder extirpar ciertas lesiones mamarias de pequeño tamaño sin necesidad de cirugía e identificar el cáncer.
 

Otros chequeos


La revisión ginecológica y el control de las mamas es un tema específico de la mujer pero no el único a considerar. Erróneamente asociamos los chequeos cardiológicos exclusivamente con la Medicina Preventiva vinculada al hombre cuando deberíamos considerla en ambos sexos.

Se aconseja, sobretodo en personas con antecedentes, realizar programas de prevención de cáncer colorectal encaminados a la detección precoz de tumores del intestino grueso y el recto, de forma que permita aplicar tratamientos menos agresivos y más eficaces. Las pruebas diagnósticas específicas son las determinaciones analíticas de sangre oculta en heces y la realización de colonoscopias de forma periódica.

Informate en tu médico y revisa en tu seguro de salud las coberturas incluídas.