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Salud masculina

El urólogo, el profesional de referencia

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Las anomalías en el pene, la próstata y los testículos pueden resultar tanto psicológicamente perturbadoras como físicamente perjudiciales. Los trastornos más comunes son:
 

Hiperplasia benigna de la próstata


Es el trastorno más común de la próstata, es una formación no cancerosa (benigna) de esta glándula que dificulta la micción. Es una patología frecuente en los mayores de 50 años. La próstata rodea la uretra y, al crecer, puede estrecharla obstruyendo el flujo de orina. Esto supone que los músculos de la vejiga agranden y fortalezcan para expulsar la orina. El paciente con hiperplasia benigna de próstata al orina, la vejiga puede no vaciarse por completo. En consecuencia, la orina se estanca y puede provocar infecciones y formación de cálculos. A una persona con hiperplasia benigna de próstata los fármacos, como los antihistamínicos que afectan negativamente al flujo de orina, pueden provocar una obstrucción y  ésta, si es prolongada, puede dañar los riñones.
 

En los primeros síntomas la próstata agrandada obstaculiza el flujo de orina, presentando dificultades al comenzar a orinar. Puede sentir micciona de forma incompleta. Tiene que orinar con más frecuencia, sobre todo por la noche. El volumen y la fuerza del flujo de orina pueden reducirse llegando a  provocar goteo al final de la micción. La vejiga puede llenarse en exceso, provocando incontinencia urinaria. Las infecciones de la vejiga pueden causar fiebre y una sensación de quemazón durante la micción
 

Cáncer de próstata


El cáncer de próstata es extremadamente frecuente. Es fácil encontrar esta patología en mayores de 70 años.

En general, el cáncer de próstata crece lentamente y no presenta síntomas, a menos que se encuentre en estado avanzado. Estos síntomas son similares a los de la hiperplasia benigna de próstata, incluyendo la dificultad para orinar y la necesidad de hacerlo con frecuencia, dado que el cáncer bloquea parcialmente el flujo por la uretra, pudiendo provocar orina con sangre o una repentina retención urinaria.

En algunos casos, el cáncer de próstata no se diagnostica hasta que se extiende (metástasis) hasta el hueso (típicamente la pelvis, las costillas y las vértebras) o los riñones, produciendo insuficiencia renal.
 

Prostatitis


La prostatitis es una inflamación de la próstata. Suele aparecer en adultos jóvenes o varones de edad media. Es la infección urinaria más frecuente en el varón entre los 20 a 40 años. La infección de la próstata causa dolor en la ingle, entre el pene y el ano y en la parte inferior de la espalda, así como escalofríos y fiebre. El paciente también puede necesitar orinar con frecuencia y de forma imperiosa y puede aparecer sangre en la orina.

El diagnóstico de prostatitis generalmente se basa en los síntomas y en la exploración física a través de un examen rectal de la próstata.
 

Cáncer testicular


El cáncer testicular puede provocar el crecimiento de un testículo o la aparición de un bulto en el escroto. La mayoría de los casos de cáncer testicular se desarrollan en hombres menores de 40 años. Hay dos tipos principales de cáncer testicular:
 

  • Seminoma: es una forma de cáncer testicular de crecimiento lento que generalmente se encuentra en hombres hacia los 30 a 40 años. El cáncer se localiza por lo general en los testículos, aunque se puede diseminar a los ganglios linfáticos. Los seminomas son muy sensibles a la radioterapia.
  • No seminoma: este tipo de cáncer testicular más común tiende a crecer más rápidamente que los seminomas. Estos tumores a menudo están compuestos de diferentes tipos de células y se identifican de acuerdo con estos tipos diferentes de células:
    • Teratoma.
    • Carcinoma embrionario.
    • Coriocarcinoma.
    • Tumor del saco vitelino.
El cáncer testicular puede no presentar sintomatología. Los posibles síntomas pueden ser:
  • Molestias o dolor testicular o sensación de pesadez en el escroto.
  • Agrandamiento de un testículo o cambio en la forma.
  • Tumor o inflamación en cualquiera de los testículos.
  • Dolor sordo en la espalda o en la parte baja del abdomen.
  • Ginecomastia, desarrollo excesivo de tejido mamario, aunque puede ocurrir en adolescentes varones que no tienen cáncer testicular.
Las exploraciones periódicas ayudan a prevenir innumerables patologías. Consulta a tu médico cuando detectes cualquier cambio y/o dolencia.