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Fiscalidad

Ventajas fiscales de los seguros de salud y enfermedad

Marco legal
 

La Ley 40/1998, de 9 de diciembre (BOE 10 de diciembre), del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y otras Normas Tributarias supuso un gran cambio en la definición y tributación de las denominadas rentas en especie. La legislación consideró que la contratación de seguros de enfermedad y, en concreto, la contratación por parte de la empresa de seguros de salud a favor de sus empleados y familiares directos no tenían consideración de retribución en especie a efectos fiscales, siempre que se cumpliesen los requisitos establecidos reglamentariamente.

La Ley 46/2002, de 18 de diciembre (BOE 19 de diciembre), de reforma parcial del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y por la que se modifican las Leyes de los Impuestos sobre Sociedades y sobre la Renta de no Residentes, establece la contratación de un seguro de enfermedad por parte de la empresa en favor de sus empleados, cónyuge y descendiente como rendimiento del trabajo en especie exento y estableciendo ciertas limitaciones.

La Ley 35/2006, de 28 de noviembre (BOE 29 de noviembre), del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades sobre la Renta de no residentes y sobre el Patrimonio, amplia las ventajas fiscales de la contratación de seguros de salud a los trabajadores autónomos en régimen de estimación directa.

La Ley 48/2015 de 29 de octubre, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2016  y con vigencia indefinida incrementa el importe exento a 1.500€ en casos de discapacidad.
 

Tratamiento fiscal para la empresa y el empleado

 

Desde el 1 de enero de 2003, empresas y empleados pueden beneficiarse de mayores ventajas fiscales cuando la empresa contrata un seguro de salud para sus empleados:
 

La empresa

La cuota pagada por la empresa por persona (empleado, cónyuge y descendientes) es deducible como otros gastos sociales.

 

El empleado y familiares

El empleado cuenta con una doble ventaja:
  • La tarifa reducida por contratación colectiva ya supone un ahorro de costes
  • El pago del seguro a través de la empresa se considera retribución del trabajo en especie exenta para el empleado y por lo tanto no tributa en IRPF, hasta un importe de 500€ anuales por cada miembro de la unidad familiar (empleado, cónyuge y descendientes). Este límite se amplia a 1.500€ en caso de discapacidad.

Normativa vigente

Tras las modificaciones indicadas anteriormente, la Ley 35/2006, de 28 de noviembre (BOE 29 de noviembre), del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no residentes y sobre el Patrimonio regula en su art. 42 el tipo de rendimiento y establece sus límites quedando redactado de la siguiente forma:

Artículo 42. Rentas en especie.
...
3º Estarán exentos los siguientes rendimientos del trabajo en especie:
...
Las primas ó cuotas satisfechas a entidades aseguradoras para la cobertura de enfermedad, cuando se cumplan los siguientes requisitos y límites:
1.º Que la cobertura de enfermedad alcance al propio trabajador, pudiendo también alcanzar a su cónyuge y descendientes.
2.º Que las primas ó cuotas satisfechas no excedan de 500 euros anuales por cada una de las personas señaladas en el párrafo anterior o de 1.500 euros para cada una de ellas con incapacidad. El exceso sobre dicha cuantía constituirá retribución en especie.

 

Ventajas fiscales para el autónomo

Actualmente ciertas entidades disponen de productos y/o primas especiales para este colectivo y por tanto las ventajas son las siguientes:
  • Ventaja económica por disponer de primas más reducidas.
  • Ventaja fiscal por su consideración de gasto deducible en caso de tratarse de autónomos en estimación directa. Siendo el  límite máximo de deducción  500€ por cada una de las personas señaladas anteriormente o 1.500€ por cada una de ellas con discapacidad.

Normativa vigente

La Ley 35/2006, de 28 de noviembre (BOE 29 de noviembre), del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no residentes y sobre el Patrimonio establece unos supuestos que representan ventajas fiscales en la contratación de seguros de salud y de enfermedad para los contribuyentes Autónomos que tributan en régimen de estimación directa. La ley 48/2015 amplía la limitación en caso de incapacidad.


Artículo 30. Normas para la determinación del rendimiento neto en estimación directa.

5.ª Tendrán la consideración de gasto deducible para la determinación del rendimiento neto en estimación directa, las primas de seguro de enfermedad satisfechas por el contribuyente en la parte correspondiente a su propia cobertura y a la de su cónyuge e hijos menores de veinticinco años que convivan con él. El límite máximo de deducción será de 500 euros por cada una de las personas señaladas anteriormente o 1.500 euros por cada una de ellas con discapacidad.